Video Barbara en Rotterdam





12 propuestas para disfrutar de Rotterdam:
– Museo Boijmans Van Beuningen. Si os gustan los museos y el arte, en esta ciudad váis a disfrutar ya que ofrece variedad para todos los gustos. Uno de ellos es este sorprendente museo ubicado en un edificio de 1930  que ofrece todo tipo de expresiones artísticas que van desde arte moderno a pintura del siglo XV. Es tan grande que se necesitan unas cuantas horas para sacarle provecho y con sólo ver la forma de colgar tu abrigo en los percheros de la entrada ya te imaginas que aquí no te vas a aburrir.
Se pueden ver obras de Miró, Van Gogh, Rembrant o el famoso cuadro “La pequeña torre de Babel “de Brueghel, con cientos de detalles minúsculos que merecen ser admirados.

– Museo de Arquitectura NAI. Los amantes de la arquitectura tienen en Rotterdam su paraíso ya que esta ciudad está plagada de ellos. En este museo, reformado hace poco para hacerlo más accesible y atractivo para el visitante, podréis conocer todo lo relacionado con la arquitectura moderna. Y cuenta con una tienda donde encontrar gran cantidad de interesantes libros de arquitectura.
– Para haceros una idea de como es la ciudad que mejor que un paseo en bicicleta por la ciudad. Nosotros disfrutamos de un paseo nocturno guiado donde nos enseñaron los puntos más importantes. Desde su catedral, pasando por las famosas casas cúbicas, conocer el animado ambiente de una de sus arterias principales, la calle meeent o descubrir el bonito paseo junto al río Mosa con el puente de Erasmus al fondo ( me encantaron las vistas del restaurante Blits).

Museo de arquitectura
– Iglesia de Sint Laurens. El edificio más antiguo de la ciudad data de 1449 y fue uno de los pocos que sobrevivió a la devastación de la gran guerra. Junto a la misma podréis ver la estatua de 1622 de Erasmo de Roterdam, el filósofo e hijo predilecto de esta ciudad.
– Restaurante Bazar. Es uno de los más conocidos de la ciudad, está siempre ambientado y ofrece una fusión de cocinas del norte de África y Oriente Medio. Entre sus especialidades están el humus, falafel, alitas de pollo, salchichas, panes con salsa de yogur, cordero, comida vegetariana… A nosotros nos pusieron unos estupendos platos para compartir que me supieron a poco por las prisas del programa…

Restaurante Bazar
– Casa cúbicas. Posiblemente una de las imágenes más conocidas de Rotterdam sean estas originales cásas de formas imposibles diseñadas por Piet Blom que son un enigma para nuestra vista. Todavía sigo sin creer como se puede vivir ahí dentro!. Aunque en el fondo todo tiene que ver con la perspectiva y parece que por dentro no son lo que parecen. También he escuchado que no hay inquilino que viva más de 6 meses en ellas…. Sea como fuere son unas las visitas más populares y hay que reconocer que son peculiares. Incluso podéis alojaros en un hostel ubicado en una de estas casas ( albergue Stayokav).

– SplashTours es una sorprendente manera de ver una ciudad. El anbifús, invento sacado de una novela de Julio Verne hace las veces de autobús y llegado el momento, y con una acertada música que me pareció la del fin del mundo, se introduce en el agua para hacer un recorrido por el rio Mosa y descubrir otra perspectiva de la ciudad. Genial la experiencia que recomiendo a todos los que visitéis Rotterdam.

El bus-barco
–  Hoteles clásicos: El Hotel Nueva York es uno de los clásicos de la ciudad y desprende todo el glamour de épocas pasadas. Ubicado en el edificio de la compañía de las indias Occidentales, de aquí partían los barcos que hacían la travesía Rotterdam-Nueva York. Actualmente te puedes alojar o ir a comer desde un bocadillo a unas ostras frescas.
Y el curioso Cruise Hotel, es en realidad el SS Rotterdam, el gran crucero que realizaba la travesía hasta Nueva York. Actualmente jubilado de su mítica ruta, se puede dormir en él desde 120 euros la noche.

Interior del hotel New York
– Vivir el ambiente de las calles Meent y Whitte de Withstraat.  Si estás en Rotterdam no puedes perderte la animación en sus dos calles más concurridas. Llenas de tiendas, restaurantes, bares de copas… Es curioso que zonas de antigua prostitución, drogas  y delincuencia se hayan convertido en las zonas principales de ocio de la ciudad. Si sois de los que os gusta comer bien, no muy lejos de la calle Whitte, en el parque Het, se encuentra el restaurante Parkheuvel, cuyo chef, Erik Van Loo, cuenta con una estrella Michelín.
Y para bolsillos menos holgados tenéis Blender, un moderno local donde empezaréis cenando y acabaréis bailando al son de la música.
– Puente de Erasmus, icono de la modernidad. El puente más famoso de Rotterdam, diseñado por Ben Van Berkel es uno de los más bellos del mundo y toda una atracción en la ciudad. Con más de 800 metros de largo es capaz de abrirse y cerrarse para dar paso a los grandes buques de carga que pasan por este puerto.
– Schmidt zeevis es la pescadería más famosa y lujosa de la ciudad. Un lugar para visitar y ser visto  donde la gente acude a comprar todo tipo de pescados frescos y cocinado: salmón, marisco, pescados de todo tipo, conservas, platos preparados…. Podéis imaginaros porque la llaman la joyería del pescado.

–  Westelijk Handelsterrein o como comer en un antiguo almacén de mercancías. En la antigua zona del barrio rojo nos encontramos con un antiguo almacén reconvertido ( aquí lo reciclan todo) en un gran centro de restauración y ocio. Más de 10  restaurantes y bares de copas donde disfrutar del ambiente de la ciudad. Me cuentan que el Restaurante Rosso está entre los mejores.

A bordo de un anfibús
Como veis, esta moderna ciudad ofrece mucho al visitante y no deja indiferente a nadie. Ya os iré contando más detalles de la “Holanditis aguda” que he sufrido estos días. De momento sólo os deseo que no dejéis de viajar, de sorprenderos con el mundo que nos rodea, de intercambiar experiencias y aprender de otras personas y culturas. Parafraseando el famoso refrán puedo decir que “Hoy viajo más que ayer, pero menos que mañana”.