Video Carla en Oslo



Qué ver en Oslo
1.- Tu visita de Oslo va a tener como eje la calle Karl Johans, la cual une la plaza donde está la estación ferroviaria con el recinto ajardinado donde se encuentra el Palacio Real.

Toda esta zona céntrica del Oslo actual es donde se reconstruyó la ciudad tras el gran incendio de 1624. Por tanto, Oslo es una ciudad relativamente moderna que renació junto a la Fortaleza de Akershus.

Este complejo fortificado del siglo XIV, que incorpora un castillo, el cual fue reconstruido en estilo renacentista en el siglo XVII, se levanta a orillas del fiordo y junto al puerto de la ciudad.

A lo largo de dicha calle principal verás edificios significativos como la Catedral de Oslo o el Teatro Nacional.


2.- Aparte de la citada fortaleza, en Oslo no hay grandes edificios históricos como consecuencia de que Noruega ha estado desde 1536 bajo el poder sucesivo de sus vecinos escandinavos, Dinamarca y Suecia.

Por tanto, edificios como el Palacio Real o el Ayuntamiento de Oslo son relativamente modernos; en concreto, dicho palacio se terminó en 1848, y la casa consistorial es de 1950.

Pero esto no es óbice para que en Oslo encuentres muy interesantes atractivos.


3.- Un punto clave en tu visita va a ser la península de Bygdøy, a donde irás en barco, y donde se concentran tres muy interesantes museos, que son un exponente de la histórica vinculación de los noruegos con el mar.



Se trata del Museo de los Barcos Vikingos, con diversas embarcaciones descubiertas a finales del siglo XIX; el Museo Fram, donde ves un imponente barco polar y puedes conocer las aventuras de los exploradores noruegos en ambos polos; y el Museo Kon-Tiki, con embarcaciones como la citada y la Ra II.

En dicha península también tienes el Museo del Pueblo Noruego, el cual sobre todo vale la pena visitar por ver una típica iglesia noruega de madera del siglo XIII, que fue trasladada desde la localidad de Gol.


4.- También tienes importantes rincones artísticos para ver en Oslo.

No puedes dejar de visitar el parque Vigeland, un sorprendente parque de esculturas creado durante la primera mitad del siglo XX por el escultor noruego Gustav Vigeland, por encargo del ayuntamiento de la ciudad.

Por su parte, el reflejo de la obra del pintor noruego Edvard Munch lo tienes en la céntrica Galería Nacional, donde puedes ver su famosa obra El grito, y en el Museo Munch.


5.- Al este del centro histórico de Oslo, junto a la estación ferroviaria, se ha llevado a cabo un desarrollo urbanístico con la construcción de modernos edificios que configuran una nueva zona financiera, la cual se ha terminado recientemente.

Pero el gran atractivo de la misma es, sin duda, el muy espectacular edificio de la Opera de Oslo, que se terminó en 2008, y que es el reflejo de la Noruega más moderna.


6.- Y si eres aficionado a los deportes de invierno, inmerso en un gran bosque de la ladera de una montaña que limita la ciudad, tienes una cita imprescindible con el nuevo e imponente estadio de saltos de esquí de Holmenkollen, donde también puedes visitar el Museo de Esquí.

7.- Noruega es sinónimo de naturaleza y de paisajes idílicos. También lo puedes disfrutar cuando visites la capital  haciendo un imprescindible crucero por el fiordo de Oslo.

No verás grandes montañas, pero podrás constatar cómo es la forma de vida de los noruegos, siempre vinculada al mar. Navegarás entre muy pequeñas pero idílicas islas en cuyas orillas se suceden las casas de verano junto a los barcos de recreo.


8.- Seguro que cuando te planteas un viaje a Oslo, ya sabes que Noruega es un país bastante caro para el poder adquisitivo de los españoles. Te diré que Oslo es incluso claramente más caro que Estocolmo.

En tu día a día en Oslo, una cerveza te costará  de 6 a 10 euros; un capuchino, 4 euros; una copa, 12 euros; y comer en un restaurante normal, de 40 a 60 euros (precios 2012).

9.- Si bien Oslo es una ciudad para visitar andando, necesitarás usar transporte público para visitar algunos lugares, como el parque Vigeland o el estadio de saltos de esquí.


El precio del billete del transporte público en Oslo (tranvías, autobuses, metro) es de 4,8 euros, si lo compras con anticipación, y de 6 euros si lo compras en directamente en el transporte.

Por tanto, vale la pena que consideres la compra de la tarjeta Oslo Pass, que te permitirá viajar en los transportes públicos, además de entrar en los museos y monumentos cuyo acceso no es gratuito.

Finalmente, aquí tienes información sobre cómo ir desde el aeropuerto al centro de Oslo, con la principal opción del tren Express Flytoget, otros trenes regionales o el autobús Flybussen.